viernes, 11 de mayo de 2012

Cambios a implementar a nivel de aula para aproximarse a una auténtica educación inclusiva

Prof. Roxana del Pilar Grados Vargas
¿Qué hay de nuevo, hoy?

Hoy día, en la línea del debate acerca de la inclusión educativa en nuestras instituciones de labor, es importante coincidir en algunos cambios necesarios que deben nacer y forjarse y, cómo no, mantenerse y promoverse.
Partiendo desde la valoración de la diversidad como elemento enriquecedor del proceso de enseñanza pero también de aprendizaje así como de la necesidad de la transformación de la escuela  como respondiente a las demandas y necesidades de  los  estudiantes  y  sus  diferencias ( 1 ); es fundamental considerar a las políticas inclusivas, a la cultura inclusiva y, sobre todo, a las prácticas inclusivas como fundamentos de base para posibilitar el acercamiento del docente a un perfil más inclusivo.
Como dice Fullan (2002), hay que enfocar la labor en el marco de la “transformación del contexto”.
Por ello, de acuerdo a estos postulados y concordando con Fantova (2003), se proponen algunos cambios en el mismo docente, en el aula, en los estudiantes y en los padres de familia para aproximarnos a un docente verdaderamente inclusivo:

CAMBIOS A NIVEL DE DOCENTE COMO PROFESIONAL
o Aceptar y celebrar la diversidad.
o Respetar la responsabilidad y honestidad.
o Ofrecer programas curriculares adaptados, desafiantes y motivadores.
o Ser dignos de confianza y capaces de hacer siempre aportes positivos.
o Asumir como propio a todo el alumnado.

CAMBIOS EN EL CONTEXTO – AMBIENTE /AULA COMO RECURSO
oTornarlo facilitador y estimulante: espacios donde se acepta, valora y respeta a todos los niños sin distingos o preferencias.
oPropiciar que sea sin obstáculos para la libre participación de todos.
oQue ofrezca situaciones reales y positivas de aprendizaje.
oAmbientes cálidos dinámicos y estimulantes.
oLaboratorios de procesamiento de información.


CAMBIOS CON LOS ESTUDIANTES COMO PERSONAS
  • Que se sientan aceptados, valorados y respetados.
  •  Que vivan la alegría de aprender, compartir y producir.
  •  Que reconozcan en las actividades de aprendizaje sus propias experiencias de vida.
CAMBIOS CON LOS PADRES DE FAMILIA
  • Promoverlos como personas capacitadas para asumir su rol de agentes educativos.
  • Considerarlos apoyos valiosos para la consolidación y expansión de los aprendizajes.
  • Ofrecerles información, orientación, formación, asesoría y apoyo emocional  (en caso de ser padres de personas con NEE.)

NOTAS:
( 1  ) Con el transcurso de los años se ha pasado de un enfoque centrado en la adaptación de la enseñanza para los “niños integrados” a una aproximación más amplia, en la que se busca transformar los proyectos educativos de las escuelas para atender las diferencias de todos los alumnos (MED-DIGEBE; 2012).

miércoles, 25 de abril de 2012

Educación para todos y para todas: ideas concretas para la inclusión

Prof. Roxana del Pilar Grados Vargas
¿Qué hay de nuevo, hoy?

Hoy día podemos hablar de la inclusión como derecho de las personas y de cómo la escuela debe centrar su atención en la diversidad como eje central de la construcción de la dignidad. Para ello, proponemos algunas acciones, a manera de recuerdo.
Ante el reto de construir una Escuela para Todos y Todas, conviene tomar en cuenta a nivel de comunidad educativa, de manera conjunta, la oportunidad de incursionar en espacios de cambio para la mejora. Es importante entender que los cambios son concomitantes con el mejoramiento de las condiciones en las que una persona y/u organización se encuentra.
Esto supone reaccionar ante la diversidad presente y latente en el contexto. Por ello, es cierto lo que menciona Blanca Guijarro (2012) “… es un hecho bastante demostrado, por otro lado, que las escuelas que mejor responden a la diversidad del alumnado, no solo favorecen el adecuado desarrollo de estos, sino que también son las que más crecen como institución”

Por lo tanto, considerando que un PEI tiene una connotación de mejora integral en el ámbito institucional interno y externo y siendo la diversidad un imperativo, la que ha de tornarse en un eje central de orientación estratégica, se proponen los siguientes aspectos que se deben incorporar en el PEI con fines de crear y forjar una Escuela para Todos y Todas. Veamos:
a)    La revisión y análisis de los sustentos legales que promueven la inclusión en las instituciones educativas con fines de promover el cambio con argumento y respaldo normativo.
b)    La incorporación de los elementos dinamizadores de los objetivos estratégicos del PEL y PER que promueven el alineamiento y la concreción, al 2021 del primer objetivo estratégico del PEN, “Oportunidades y resultados educativos de igual calidad para todos”, sobre todo.
c)    La actualización del diagnóstico situacional de la localidad y de la I.E. para contar con elementos informativos referidos a la demanda de atención a estudiantes con NN.EE., las formas de diversidad existentes en la localidad, centros de apoyo y atención correspondientes y otros que sean necesarios contar para concertar convenios y posibilitar relaciones interinstitucionales. Así se sigue lo propuesto por Hargreaves y Fullan (1997): “Es prioritario lograr que las escuelas se relacionen de forma diferente con los padres/comunidad, la tecnología, la política del Gobierno y formen alianzas con otros colegas, las universidades, el mundo de los negocios, etc.”
 d)    El análisis y evaluación del proceso y avance del PEI para verificar el cumplimiento de sus objetivos y metas y para considerar el reajuste de sus componentes de identidad (visión, misión y valores institucionales) acordes con la existencia de la diversidad y su atención a ella.
e)    La redefinición de las propuestas de gestión y pedagógica en el marco de atención a la diversidad como eje central de la Escuela para Todos y Todas.
f)     La revisión y reajuste del PCIE, como tarea nuestra como docentes, para dirigir nuestras labores en el aula en sintonía con nuestro PEI, PEL, PER y PEN.
Como se aprecia, todo esto supone, desde el inicio una verdadera reculturización institucional pues precisamente, en mérito a ofrecer calidad y equidad en nuestra labor debemos de inducirnos en la “… transformación de los hábitos, habilidades y prácticas…hacia una comunidad profesional más amplia, centrada en lo que los estudiantes están aprendiendo y en las acciones que deberían llevarse a cabo para dar respuesta a las necesidades o problemas que tienen” (MED; 2012).
Es decir, la tarea implica asumir que la educación que damos debe ser, a decir de la UNESCO, para el respeto, para la equidad e igualdad de oportunidades; todo esto con pertinencia.
Finalmente, es importante considerar la sostenibilidad de esta transformación. En base a ello será importante proponer el cambio de forma gradual o en niveles progresivos de construcción. No se trata hacer un cambio de un día para otro. Echeita (2001) nos advierte de ello: “… avanzar hacia “la inclusión” implica una necesaria intervención sostenida en distintos niveles, con una clara comprensión de los propios procesos de cambio y de la orientación que debemos dar a nuestro compromiso por aquello que merece la pena en la educación”.

NOTAS:
·         MED (2012) Curso virtual “Educación inclusiva para personas con discapacidad”. DIGEBE. Lima
·         MED (2012) 4RESOLUCIÓN MINISTERIAL Nº 069-2008-ED, Directiva Nº 01-2008 VMGP “… La institución educativa inclusiva es la institución de Educación Básica Regular, Básica Alternativa o Educación Técnico-Productiva que atiende estudiantes con NEE asociados a discapacidad leve, moderada o a talento y superdotación garantizando su acceso, permanencia y éxito escolar…”.
·         Enfoque que toda escuela inclusiva debe considerar según Ainscow,1999; Glnè, 2001 y otros.
·         Valentín Martínez- Otero, Doctor en Psicología y en Pedagogía y profesor de la Universidad  complutense y del Centro de Enseñanza Superior Don Bosco (puede revisar su artículo “La cultura escolar” en http://comunidadescolar. educación.es/727/tribuna.html

viernes, 5 de agosto de 2011

Realidad de los niveles de expresividad verbal en niños y niñas peruanos de cinco años: argumentos para el desarrollo del vocabulario

¿Qué hay de nuevo, hoy?
 Hoy día presentamos un breve ensayo que se orienta a la situación comunicativa en los estudiantes del II ciclo de la Educación Basica Regular del sistema educativo peruano; sobre todo en quienes se hallan agrupados entre los cinco años. La coyuntura de esta realidad ha sido vista en la costa del norte peruano; pero creemos que podría servir para otros medios de acuerdo a que las características socioeducativas sean similares a la citada. A partir de un análisis del fenómeno lingüístico en este contexto se propone finalmente enfatizar en las tareas de mejoramiento del vocabulario.

Realidad de los niveles de expresividad verbal en niños y niñas peruanos de cinco años: argumentos para el desarrollo del vocabulario


Prof. Roxana del Pilar Grados Vargas
En el currículo de educación inicial, tanto como en el de educación primaria y secundaria de la Educación Básica Regular peruana, se considera al escuchar y hablar como dos competencias y a la vez capacidades fundamentales en el desarrollo de la persona.
Tomando en cuenta  a lo que compromete la esencia de la humanidad, lo que determina su manifestación ante los demás, el habla constituye una acción fundamental de la vivencia socializante del individuo. La visitada página Wikipedia menciona a propósito de la oralidad o acto del habla: “La comunicación oral es aquella que se establece entre dos o más personas, tiene como medio de transmisión el aire y como código un idioma. Cada vez que nos comunicamos hacemos uso de un lenguaje. Pero una forma muy particular de usar el lenguaje es la comunicación oral que corresponde al intercambio de información entre las personas sin hacer uso de la escritura, de signos, de gestos o señales, si no utilizando únicamente la voz para transmitir una información”. [1]
Es verdad que tanto los animales como los seres humanos nos distinguimos del resto de los seres (tanto vivos como inertes) por nuestra forma de comunicarnos; pero también es cierto que  el ser humano tiene y cuenta con esa capacidad casi ilimitada de expresarse. Cuando definimos el término “comunicación” la mayoría de los individuos sólo se imagina a dos o más personas dialogando tranquilamente, intercambiando ideas y sentimientos de manera oral. La idea no es errónea pero sí incompleta; no existe un solo tipo de comunicación mediante la cual expresamos sentimientos, pensamientos y emociones. Dentro de estas alternativas contamos con la comunicación oral, gestual, corporal, escrita, eficaz, simple, etc.
Los procesos comunicativos, para que sean eficaces, deben adaptarse al contexto en donde los estamos practicando y también al tipo de persona a quien se está tratando; en especial si nos referimos a la expresividad verbal. Este tipo de comunicación se caracteriza por tener un único código (el idioma) y por utilizar un canal de transmisión que pocos nombran, el aire. La expresividad verbal (algunos estudiosos lo denominan comunicación oral) es la más antigua, se da entre dos o más personas. Decimos que es la más antigua de todas por el simple hecho de que, al no existir imprenta, la noticias o los comunicados eran “cantados” por los juglares, por ejemplo; por ende, lo único que se utilizaba aquí eran la cuerdas vocales y el aire para transmitir los mensajes.
La expresividad verbal, como cualquier tipo de comunicación, se destaca por un simple motivo: mantiene contactados a los seres humanos. Si comprendemos a la perfección el mecanismo que se utiliza en la misma, nos daremos cuenta, a su vez, por qué ejercer correctamente el idioma es tan importante. El lenguaje nos sirve para construir nuestras ideas, para hacer volar nuestra imaginación y para contactarnos con los demás. A medida que los años transcurrieron, el hombre se dio cuenta que esta forma de contacto podía modificarse con el objetivo de alcanzar a una mayor cantidad de personas; es así como, luego, nace la comunicación escrita.
Aunque parezca un tanto sorprendente, la expresividad verbal -hace mucho tiempo- consistía en un conjunto de gritos y gestos (como los que ejecuta el neonato), luego creció para convertirse en un medio rico y hasta complejo. Se debe reconocer que la capacidad de transmitir información o el conocimiento adquirido por vía oral resultó un aspecto decisivo para la creación de lo que conocemos hoy como “cultura”. Así, la expresividad verbal nos ha dejado un legado incalculable de valores, normas, hábitos y técnicas que los seres humanos desempeñamos cotidianamente.
A pesar de los grandes avances de la tecnología la palabra –llamada también el verbo- sigue siendo uno de los medios de comunicación más eficaces que existen. Quien sabe hablar bien, con corrección y perfección, demuestra su buena educación personal. Contar en una reunión con un buen conversador es un lujo tanto para el anfitrión como para los invitados. La conversación es un arte y, como tal, hay que saberlo apreciar y, si se puede, potenciar.
Dice un interesante tratado del proceso comunicacional: “En la expresividad verbal, aunque es importante lo que se dice, también es muy importante cómo se dice. Se debe tomar en cuenta que a la hora de hablar es tan importante la letra como la música. Y aún es más importante cuando no está delante nuestro interlocutor (como es el caso del teléfono). Tal y como decíamos, hay que cuidar la vocalización, entonación y timbre siempre, pero mucho más cuando no tenemos delante a la persona(s) pues estamos perdiendo algo tan fundamental como la comunicación no verbal, los gestos”. [2]
 Así entonces, para lograr una expresividad verbal eficaz, es necesario tener en cuenta varios aspectos; el fundamental involucra al idioma mismo y a la cantidad y variedad de las palabras –vocabulario- que las componen; las personas que se comuniquen deben hacerlo a través de un único lenguaje cuyos temas remitan para ambos la misma cosa. 
Otro de estos aspectos es la escucha, en especial si estamos en un contexto infestado de ruidos o interrupciones.
Por último, en caso de no entender correctamente lo que se ha transmitido, debemos pedir una repetición del mensaje. Aunque esto parezca obvio, las personas suelen quedarse con aquello mal escuchado y con sus propias ideas sobre lo escuchado, en lugar de solicitar la debida ratificación y/o aclaración. Al fin de cuentas, saber expresar sonidos no lo es todo y eso debe considerarse en los primeros años de la formación del ser humano. Veamos por ejemplo lo que se da en las instituciones educativas de educación inicial de nuestro medio, donde no se dan espacios para una eficaz comunicación oral debido a dos problemas vinculantes.
La expresividad escrita junto con la verbal son los dos tipos de comunicación principales. Aunque tenemos muchas más divisiones de éste término, estas dos son las más relevantes. En la mayoría de los casos la expresividad verbal se encuentra acompañada de una de tipo gestual; esto se debe a que, para los seres humanos, nos resulta inevitable gesticular cuando hablamos; es una característica espontánea y muy flexible. Es importante darnos cuenta de las ventajas de esta forma de expresión, pero debemos tener en cuenta que la misma posee limitaciones. Entre las mismas encontramos la más evidente, la incapacidad de difundirse fuera de ciertos límites: el no contar con la intensidad de voz adecuada, el no poder comprender lo que se escucha y, sobre todo, el no poseer recursos vocabuláricos o una adecuada plataforma de palabras para ser utilizadas en la comunicación misma.
 La expresividad verbal sólo puede alcanzar los límites de la voz, o de algún instrumento que haga de ésta un sonido más potente; pero, a diferencia de la comunicación escrita, no puede traspasar distritos, regiones o fronteras. Otra de las desventajas es la interpretación, ¿Cuántas veces hemos peleado o discutido por malinterpretar o confundir un mensaje? La comunicación oral debe ser clara, y para eso debemos estar atentos a lo que se nos comunica escuchando -no oyendo- cuidadosamente. En el caso de no entender el punto de la charla se debe pedir al emisor una aclaración.
De otro lado sigue la no posibilidad de manejar términos o vocablos por la ausencia de éstos entre los esquemas mentales, que dejan sentada la presencia de vacíos para que las expresiones sean más completas.
Una cuestión adicional es también importante mencionar. Y es aquí donde citamos una frase muy conocida (este tipo de comunicación puede ser negada) que todos conocemos: “a las palabras se las lleva el viento”. Al no existir documentación que confirme o corrobore lo que se ha dicho, entonces puede ser negado por cualquiera de nosotros.
     Así, en la expresividad verbal:
  • Se utiliza el canal auditivo
  • Se capta por medio de la percepción
  • Es espontánea y se puede retractar
  • Es efímera y hay interacción
  • Utiliza soportes verbales y no verbales (movimiento de manos, gestos varios)
  • Posee sintaxis diversa, muy elaborada o no (uso de “muletillas”)
  • Es posible escribirla
  • Es lineal, o sea, no se pueden decir o leer dos letras al mismo tiempo
  • Se manejan y mezclan con orden lógico palabras o vocablos. Si son más, mejor. 
A propósito de estas habilidades que engloban la capacidad de expresividad verbal, mediante la conocida PRUEBA DE LENGUAJE ORAL DE NAVARRA (PLON) [3], aplicada, a manera de muestra, en un estudio diagnóstico de la realidad de la I.E. Nº 1745 “María y Jesús” de Ciudad de Dios, Pacasmayo, La Libertad, Perú; hemos visto que los niños y niñas de 05 años  manifiestan en la mayoría de los casos:
  • En cuanto al léxico: escaso nivel compensatorio y expresivo;
  • En cuanto a la identificación de colores: Más desaciertos que aciertos en la selección de elementos con colores básicos específicos;
  • En cuanto a las relaciones espaciales: Indistinciones de lugares tales como arriba – abajo – delante – al lado – detrás, etc.
  • En cuanto a las ideas de opuestos: Indistinciones generalizadas de los opuestos  con  referencia al tiempo –ayer – mañana; yo – tú; ahora – luego; etc. –
  • En cuanto a necesidades básicas: Demuestran sin mucho inconveniente sus necesidades básicas como sueño, hambre, frío, etc.
      En suma, dificultades en las maneras y argumentos comunicacionales elementales que les permitan entenderse y hacerse entender con los demás; hechos que se remiten a un escaso o incipiente manejo lógico de los vocablos, aun cuando se espera que puedan ser capaces de expresar sus mensajes con cierta claridad, de acuerdo a su condición etárea.
      Por lo dicho, a nuestro criterio, es importante reparar en la última característica, y/o condición a la vez, de esta forma de expresividad o comunicación. Creemos que si los niños y niñas poseen más palabras en sus “mochilas mentales"; entonces serán capaces de expresarse mejor, de dialogar mejor y de aprender mejor ya que al escuchar y conocer las palabras posiblemente “nuevas” expresadas estarán en condiciones de comprender y escuchar mejor.


[1]  http://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_oral
[2]  http://www.estdiossimbiosis.com.mx/expresión verbal.htlm
[3] http:/www.unex.es/gial/docencia/asignaturas/psicopatología

miércoles, 20 de julio de 2011

El currículo ausente. Pedagogía y problemática curricular

¿Qué hay de nuevo, hoy?
Hoy día presentamos un breve ensayo acerca del problema de la inercia curricular en los diferentes estamentos de nuestro sistema educativo. Enfatizamos el protagonismo del currículo en la labor formativa y la importancia de darle vida desde nuestra posición.


 El currículo ausente
Pedagogía y problemática curricular

Prof. Roxana del Pilar Grados Vargas

Artículo disponible en los sitios especializados DIÁLOGOS EN EDUCACIÓN y en VISION-ANDO


Quienes nos encontramos circunscritos en la acción educativa de manera efectiva en las aulas de seguro vamos a recordar las permanentes críticas al currículo. Una de ellas es la que hace alusión a su no representatividad en el contexto o, lo que es lo mismo, a su indiferencia frente a la realidad local y/o regional del docente y de la comunidad educativa.
Otra es la que implica su no funcionalidad en las diferentes realidades fundadas en la diversidad geográfica, social, educativa y cultural peruana. Las normas, directivas y demás dispositivos que regulan el currículo, pregonan que éste es flexible y diversificado, pero en los hechos es un currículo homogéneo para realidades heterogéneas.
Otro hecho, que es también una cuestión a tomar en cuenta, es la que se refiere a que sus criterios han sido formulados por los “especialistas” del Ministerio de Educación, los mismos que conocen de forma incipiente o desconocen las “realidades” donde nos encontramos.
Y, por ello, cabe preguntarnos acerca de los elementos o factores que no han permitido y que a la fecha no permiten el cumplimiento de esa mentada diversificación y flexibilización y su posicionamiento en los aprendizajes para vivir.
Consideramos cuatro factores limitantes: primero, que dentro de la política del sector educativo no se ha tomado en cuenta la seriedad que representa la formación y capacitación en materia de diversificación curricular pues los docentes y especialistas no han sabido concretar de manera visible productos curriculares validados como respuesta a las necesidades de aprendizaje. Esto, debido a un esquema errado de rendir culto a esquemas y sucesos foráneos o extranjeros antes de construir uno propio.
En segundo lugar, estamos en condiciones de señalar el hecho de que los docentes igualmente nos hemos desenvuelto con la inacción y el facilismo. No hemos podido realizar esfuerzos conjuntos, mucho menos personales, por tratar de entender la teoría curricular y consecuentemente por adecuar, diversificar o reconstruir nuestros propios currículos a nivel de centro o institución educativa de acuerdo a la realidad comunal. Hemos llegado a asumir una actitud rutinaria haciendo uso de programaciones curriculares repetidas año tras año, como si la sociedad y su problemática se encuentran estáticas o en estado de hibernación. Hemos llegado a asumir una actitud facilista (con todo tipo de justificaciones) copiando  -léase plagiando- programaciones de otros colegas y a su vez de otros colegas y comprando programaciones ya preparadas –por ejemplo, unidades didácticas ya elaboradas- de editoriales que jamás han visitado nuestra realidad y nada conocen de nuestros estilos didácticos. A esto se suma la presencia de los famosos libros de texto que nos han “facilitado” la labor de planificar pues todo ya está hecho en ellos, lo único que hay que hacer es disponer, con nuestro pequeño poder ante los padres de familia y ante los estudiantes, la página o páginas a “trabajar” en el día de “labor”.
Un tercer factor es, en el caso del planteamiento de los lineamientos de política curricular regional, la valía de los currículos regionales diversificados en la respuesta a las demandas educativas de cada sub – región, muchas veces diferentes entre ellas  en sus características geográfico-sociales-económicas-culturales. No es lo mismo considerar la diversificación curricular regional en la región La Libertad para el contexto de la provincia de Trujillo (costa) a la par que para la provincia de Santiago de Chuco (sierra) o Pataz (selva). En suma, se puede hablar de una INADECUACIÓN CURRICULAR por este motivo; más cuando cada autoridad educativa, mediante sus “especialistas” de la Unidad de Gestión Educativa Local (de jurisdicción sub-regional y/o provincial) no revisa ni propone lineamientos propios o locales de operatividad curricular (por ejemplo, en la mayoría de provincias de La Libertad no existe, a la fecha, proyectos educativos locales). Entonces, el problema se ha agudizado con la desarticulación curricular existente desde la instancia regional a la institucional.

Finalmente, el último factor se refiere a la dificultad que presentan los docentes en el entendimiento de la naturaleza de las competencias y sobre todo de las capacidades en el contexto del paradigma de desarrollo personal a partir de la construcción de los saberes fundamentales (ser, hacer, aprender, convivir).
El criterio de mediar en el desarrollo integrado de las capacidades en los estudiantes aún no es concebido de manera objetiva en los esquemas mentales y didácticos de los docentes; continúan privilegiando el contenido, tema o conocimiento (cuando éste es sólo un medio o parte de la capacidad) desatendiendo la acción, el verbo o la habilidad que le da intención formativa a las mismas. Por tanto, el hecho se transforma en una desconsideración a la capacidad como tal.
Las actividades de diversificación a nivel de centro educativo (readecuar, optimizar y darle pertinencia a las capacidades por cada área) se pierden en la selección u organización de contenidos, lo que, a la larga, desnaturaliza a las competencias, logros de aprendizaje y a los perfiles propuestos en el Diseño Curricular Nacional.
El mismo asunto se interpone en la tarea evaluativa. Al no existir una óptima comprensión de la esencia de las capacidades, no existe por lo tanto un correcto dominio de las mismas, especialmente cuando se refiere al planteamiento de los indicadores de evaluación y sus consiguientes instrumentos para valorarlos[1].
Se aprecia, en la mayoría de los docentes, dificultades para formular indicadores de logro o de evaluación con criterios técnicos y lógicos que faciliten la organización de las actividades específicas y sus respectivas estrategias. No existe, entonces, una visible articulación entre la capacidad, sus indicadores, los instrumentos evaluativos y las actividades y estrategias según procesos pedagógicos y procesos cognitivos. No existe, además, una auténtica valoración de los avances y logros en los estudiantes en un clima de evaluación eminentemente cualitativa.
Por consiguiente, es imperativo que todos los implicados en la labor educativa (autoridades, especialistas, directivos y docentes) ingresemos en un proceso de reflexión, investigación y compromiso para disipar la realidad antes descrita en el fenómeno curricular de acuerdo al rol y tarea que nos compete, en cada factor visto; pues, en cada caso, en cada profesional de la educación, existe, más que una obligación impuesta, una promesa, un juramento hecho ante lo más sagrado que se tuvo al momento de haber recibido en nuestras manos el título que nos facultó la digna tarea de formar personas. Esta labor supone darle vida al currículo actuando, como debe ser, en cada proceso curricular y dinamizando, como debe ser, cada uno de los elementos curriculares.
En pocos términos, recordemos que tenemos PALABRA DE MAESTRO y que el currículo es nuestra herramienta en la labor pedagógica.


[1] En el asunto del uso de los instrumentos, éstos son diseñados con criterios cuantitativos más que cualitativos pues los docentes tampoco han logrado entender, sobre todo en los niveles inicial y primaria, que las capacidades se construyen en procesos  heterogéneos según los propios ritmos de aprendizaje (pudiendo estar el estudiante en inicio,  en proceso o haber logrado la capacidad esperada). En este caso también se desnaturaliza a la capacidad asignándole números o notas numéricas al momento de su “valoración” o verificación luego del trabajo en el aula. Es sorprendente oír a alumnos y a padres de familia que en tal o cual capacidad se han obtenido notas de 14, 17 ó 20 y es más sorprendente aún que los docentes alienten este pensamiento estableciendo equivalentes de escala numeral vigesimal a las escalas evaluativas de carácter literal procesual.

martes, 5 de julio de 2011

Día del Maestro, homenaje a Horacio Zevallos G.

¿Qué hay de nuevo, hoy?

No hoy sino mañana.
Este 06 de julio se celebra el "Día del maestro" en el Perú, en conmemoración del CLXXXIX aniversario de creación del primer centro de formación magisterial (Escuela Normal de Varones) a cargo del Protector del Perú Don José de San Martín en el año 1822. Con el correr de los años la escuela normal llegó a convertirse en la Universidad Nacional de Educación "Enrique Guzmán y Valle" -La Cantuta-, considerada el alma máter del magisterio peruano por haber sido sede de formación profesional de profesores eméritos y grandes propulsores de la transformación pedagógica y social en el territorio nacional.
Sin embargo, desde esa fecha, hasta la actualidad, la imagen del docente peruano ha llegado a un nivel en el cual todas las demás profesiones son consideradas por encima del ser maestro o maestra. Esto se debe a una serie de factores, entre ellas las crisis provocadas por los gobernantes que abandonaron a la educación pública y se animaron a cuestionar públicamente la función del profesor en los procesos de transformación social.
Asimismo, el factor determinante ha sido el cambio de actitud del docente al punto de no contar con una organización sólida y confrontacional con las políticas dirigidas a vejar los derechos magisteriales.
Por ello, recordando este día y llamando a la unidad de los colegas mediante su participación más directa en nuestro glorioso Sindicato (SUTEP) y en nuestro Colegio de Profesores del Perú, que es eco de nuestro referente humano Horacio Zevallos Gámez, publicamos tres poemas que él mismo escribió en las oscuras celdas de su encierro.


Maestro
Maestro
en tu libro de lucha
he aprendido
que no traicionar
es un mandamiento.
Me enseñaste a vencer montañas
y ciudades
a no retroceder como el agua constante
Vives en mi sangre
y el pueblo abraza tu esperanza
Eres el Huascarán que de puro hermoso causa espanto
En tí aprecio al Urubamba que baja vivando
y al amanecer pareces el Titicaca que se ahoga
en las orillas de mis ojos
Nada importan abrojos y enemigos
para vencer requiero tu ternura
la transparencia humana
tus brazos de cóndor
Quiero lealtad
como los niños que siembras con tus palabras
Un ideal color de lirio un país como tú
donde el fusil hable y derrame cantos
Maestro
cuando te miro me acuerdo que estoy venciendo
y no tengo miedo de los descuartizadores
de la luz y el canto


De los presos soy el último
De los presos soy el último
dame por descontado en las filas del encanto
De qué les sirve mi cuerpo
si el corazón lo tengo libre
Difícil no es vivir
sino entender por qué se vive
Bebiendo el cristalino trago de tus senos
aprendí a no llorar
y no lloro
Soy de los que se resolvieron
en el mismo vientre
como la flor en la rama
Flores y pájaros trinan
en la ventana de mi exilio


Hagamos con mi valor un puño
Hagamos con mi valor un puño
con tus pechos que encendieron
las farolas de mi cuerpo
encendamos la ciudad
Tus palabras de rocío
pueden volverse de fuego
y cubrir la pradera
Tu belleza y amor nos unen
si buscamos al hombre nuevo
forjémoslo con rosas y acero


NOTAS:
El Prof. Jorge Horna, en su blog www.celendinpm2.blogspot.com ha publicado los hermosos poemas vistos y ha escrito lo siguiente a partir de su saludo al maestro:


Antaño el magisterio peruano de Educación Básica Regular (Ed. Inicial, Primaria y Secundaria) solía celebrar su día con un ánimo festivo y de jolgorio. Con el devenir de los años, las crisis provocadas por los sucesivos gobiernos determinaron el abandono paulatino de la educación estatal, por lo tanto un cambio de actitud de los maestros.
En un proceso organizativo en el que no faltaron las traiciones, felonías y oportunismos, el magisterio nacional logró unificarse. Un hito de ese camino fue la fundación, en un Congreso Nacional, del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP), en la ciudad del Cusco el año 1972.

Hogaño la conmemoración del día del Maestro se fortalece con un espíritu de reflexión, crítica y autocrítica sobre la situación de precariedad del sistema educativo de nuestra patria.

Horacio Zevallos Gámez, quien nació en Carumas (Moquegua) en 1942 y falleció en Lima el año 1984, fue formado como maestro para laborar en escuelas primarias; representó al magisterio como primer Secretario General del SUTEP. La coherencia entre sus ideales y la praxis de su proceder, le valieron la consideración y reconocimiento de los sectores de izquierda y de otras vertientes ideológicas y políticas del país. Sufrió sucesivas carcelerías por su fidelidad y consecuencia en la consecución de las reivindicaciones del magisterio.

jueves, 30 de junio de 2011

Las tareas para la casa: Ese escollo en la educación

¿Qué hay de nuevo, hoy?

Hoy día queremos compartir una idea acerca de las famosas "tareas para la casa" o lo que antes se solían llamar "Deberes". Actividades por demás vistas con el ceño fruncido por una mayoría de estudiantes y que pueden o no apoyarnos la labor en el aula. La idea es hacer un autodiagnóstico sobre una serie de elementos de argumento.


LAS TAREAS PARA LA CASA: Ese escollo en la educación
Prof. Roxana del Pilar Grados Vargas


En educación existen una serie de instrumentos que, bien utilizados, pueden ayudar a mejorar la calidad del proceso del aprendizaje de los niños y niñas. Mal utilizados, sin embargo, pueden ser inútiles o incluso perjudiciales. Las tareas escolares pueden ser un ejemplo de esto.
En tal sentido la tradicional “tarea para la casa” es para algunos el símbolo de un sistema escolar caduco, para otros es un eficaz medio para que los alumnos se mantengan ocupados. Para los alumnos y alumnas “...es una tortura que no les deja realizar actividades de su interés” (1), para los padres significa convertirse en obligados profesores particulares de sus hijos e hijas y rectos fiscalizadores del cumplimiento del deber generando en ocasiones indeseables tensiones y conflictos con sus hijos.
De acuerdo a lo referido, en el contexto los procesos educacionales formales en las instituciones educativas del país y la región, encontramos como elemento complementario fundamental actividades que los docentes dejan a los alumnos para la casa: justamente las llamadas “tareas escolares”. Es bien sabido que estas son actividades que a pesar de los grandes cambios que ha sufrido el sistema educativo peruano permanecen en el discurso cotidiano escolar actual con una  denominación “actualizada” en el marco de los momentos de las actividades significativas, nos referimos a las llamadas “actividades de extensión”.
            Pasado el tiempo y dada la evolución de los conocimientos psicopedagógicos a la luz de los nuevos movimientos, cabe entonces someter a reflexión la efectividad de tales actividades con la finalidad de concluir si logra realmente su objetivo - el aprendizaje de los niños – o no.
            No es posible hablar de logros educativos si es que no se llevan a cabo revisiones, reflexiones y críticas a los componentes y elementos del proceso formativo así como del currículo educativo manifestado en la práctica cotidiana de nuestros docentes y sus repercusiones en el producto esperado en sus directos usuarios.
En tal sentido, al ser las tareas una práctica generalizada en nuestra comunidad, es importante tener un punto de vista al respecto de ellas sobre todo en los efectos que produce en los estudiantes y cómo estas afectan a las relaciones familiares y escolares.
Un punto de partida es verificar si estas tareas son o no planificadas en nuestras programaciones del año y/o unidades didácticas. Si no lo están, entonces podemos comprobar que no las hemos visto como propuestas inicialmente consideradas para completar el circuito pedagógico.
 Seguidamente queda ver si es que éstas cumplen nuestras expectativas de aprendizaje en nuestros estudiantes y;
Finalmente consultarles si realmente es de gusto y aprecio.
Recordando cuando fuimos niños: ¿Qué es lo que nos gustaba y no de la tareas para la casa?, ¿cantidad?, ¿variedad?, ¿novedad?

NOTAS: 
(1)   BERRIOS, Irma. Defectos en la educación peruana. Edit. San Marcos. Lima, 2000. Pág. 24.

miércoles, 22 de junio de 2011

¿Qué es el método Montessori? Repercusiones en la educación inicial.

¿Qué hay de nuevo, hoy?
Hoy día  venimos averiguando acerca de los métodos de trabajo didáctico en el aula. Existen los métodos Montessori, Optimist, Waldorf, etc. De todos ellos, veremos sus postulados para así centrarnos en un método más personal a partir de nuestra reflexión en el aula. Mientras, veamos un extraxto de un artículo publicado en internet (no me acuerdo en qué sitio, disculpen por favor) pero que hago mención declarando que este texto no es de mi autoría. Ya están avisados.

¿Qué es el método Montessori y cómo se aplica en el aula?


La metodología Montessori tiene una sólida y fundamentada trayectoria desde hace más de 90 años.
Según María Montessori, los niños absorben como “esponjas” todas las informaciones que requieren y necesitan para su actuación en la vida diaria. El niño aprende a hablar, escribir y leer de la misma manera que lo hace al gatear, caminar, correr, etc, es decir; de forma espontánea.
Con el método Montessori los niños aprenden a leer, escribir, contar y sumar antes de completar los 6 años.

La Dra. Montessori no estaba de acuerdo con las técnicas rígidas y, frecuentemente, crueles que se utilizaban en Europa. Basó sus ideas en el respeto hacia el niño y en su capacidad de aprender, partía de no moldear a los niños como reproducciones de los padres y profesores imperfectos, sino que fueran por lo menos un poco más acertados.

Concibió a los niños como la esperanza de la humanidad, dándoles oportunidad de aprender y utilizar la libertad a partir de los años de desarrollo, así el niño llegaría a adulto con la capacidad de hacer frente a los problemas de vivir, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz.

El método de Montessori ha existido desde 1907, cuando María Montessori creó la primera casa de los "niños" en Roma (Italia). El trabajo de María Montessori no solamente era el desarrollar una nueva manera de enseñanza, sino descubrir la vida y ayudar a alcanzar al niño su potencial como ser humano. Procurar desarrollar este potencial a través de los sentidos, en un ambiente preparado y utilizando la observación científica de un profesor entrenado. María Montessori enseñó una nueva actitud y una nueva manera de mirar a niños.

El método Montessori está basado en observaciones científicas relacionadas con la capacidad de los niños, para absorber conocimientos de su alrededor, así como el interés que éstos tenían por materiales que pudieran manipular. Cada parte del equipo, cada ejercicio, cada parte del método desarrollado, fue basado en lo que ella observó, lo que niños hacían "naturalmente", por sí mismos, sin ayuda de los adultos.
Por lo tanto, el método de educación Montessori es mucho más que el uso de materiales especializados, es la capacidad del educador de amar y respetar al niño como persona y ser sensible a sus necesidades.

A los niños se les enseña. Esta verdad simple pero profunda inspiró a Montessori a buscar la reforma educativa (metodología, psicología, enseñanza, y entrenamiento del profesor) basando todo en su esmero por fomentar que “uno mismo es quien construye su aprendizaje”. El educador ejerce una figura de guía, que potencia o propone desafíos, cambios, novedades.

El ambiente Montessori no incita a la competencia entre compañeros, se respeta y valora el logro de cada alumno en su momento y ritmo oportuno.

El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta metodología. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño, siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento y construcción de dichos aprendizajes.
El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, es valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a que el niño haga siempre una autoevaluación.

Los principios fundamentales de la Pedagogía Montessori están basados en: la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina. Otros aspectos abordados en ésta metodología son: el orden, la concentración, el respeto por los otros y por él

Hoy hay cerca de cinco mil escuelas alrededor del mundo en México, Rusia, Taiwán, Japón, Corea, Australia, Nueva Zelanda, Alemania, Sudáfrica, Etiopía, Tanzania, Estados Unidos, China, Colombia, la India y muchos países más.